Medicina interna
Abordaje de la hipertensión arterial en el perioperatorio
Manejo de pacientes con terapia antihipertensiva crónica
Manejo preoperatorio
La mayoría de los pacientes deben continuar su medicación oral hasta el día
de la cirugía, ya que es seguro en la mayoría de los casos. La suspensión
abrupta de algunos antihipertensivos (beta
bloqueantes, clonidina) puede causar hipertensión de rebote, siendo la
hipertensión severa sin control un riesgo importante perioperatorio.
En el caso de los pacientes que utilicen inhibidores del sistema renina-
angiotensina (IECA) y bloqueantes de receptores de angiotensina (ARA) se ha
observado que en ocasiones pueden provocar hipotensión prolongada
intraoperatoria, sin embargo, su uso debe individualizarse según tipo de
cirugía y presión arterial preoperatoria (3). En el caso de los diuréticos, el
principal riesgo de su uso durante el perioperatorio es el riesgo de
hipovolemia e hipopotasemia, por lo que la decisión de su suspensión también
debe ser individualizada y en caso de mantenerse se debe hacer seguimiento a
estas dos variables.
Es importante señalar que se debe tener presente los síndromes de retirada
en especial en el caso de agonistas alfa-2 centrales (clonidina, metildopa,
guanfacina) y los beta bloqueantes. Los primeros pueden producir hipertensión
abrupta de rebote y en el segundo caso puede provocarse angina acelerada o
isquemia miocárdica en caso de existir alguna condición coronaria subyacente.
Manejo de hipertensión posoperatoria
La hipertensión preexistente es el principal factor de riesgo. Otros
factores incluyen dolor, excitación posterior a la anestesia e hipercapnia. En
general, aparece en los primeros 30 minutos poscirugía y dura aproximadamente
dos horas, aunque en algunos casos la presión arterial puede normalizarse temporalmente
(12,13).
Causas
comúnes
Hipertensión preexistente: suspensión de betabloqueadores, agonistas simpaticolíticos o inhibidores
del SRAA aumenta riesgo perioperatorio.
Estímulos nocivos: dolor, náusea, vómitos, hipoxia, hiper- o hipotermia con escalofríos,
agitación.
Distensión vesical o intestinal: puede causar hipertensión mediada por estimulación
simpática o disreflexia autonómica en lesiones medulares altas.
Hipervolemia: excesiva administración de fluidos o irrigación intraoperatoria;
tratamiento inicial con diuréticos IV y, si es necesario, vasodilatadores.
Efectos de drogas: abstinencia de alcohol u opioides, uso reciente de cocaína, anfetaminas o
MDMA puede producir hipertensión y arritmias; tratamiento con vasodilatadores y
evitar betabloqueadores en intoxicación por cocaína. |