Medicina interna
Monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) Aplicaciones clínicas y valor diagnóstico
Fundamentos del MAPA
Definición y metodología
El MAPA es
un procedimiento no invasivo que registra múltiples mediciones de PA de forma
repetida durante un ciclo completo de 24 horas. El dispositivo consiste,
típicamente, en un brazalete que se coloca en el brazo no dominante del
paciente y un sistema de registro externo (1)
La programación estándar del dispositivo está
diseñada para capturar la actividad tensional del paciente durante sus
actividades diarias y el sueño. El dispositivo se programa para realizar
lecturas con una frecuencia mínima de: a. Diurna o durante la vigilia cada 15 a 30 minutos. b. Nocturna o durante el sueño: cada 30 a
60 minutos. Esto permite la obtención entre 50 y 100 mediciones válidas, en
total, en un estudio de 24 horas, lo que nos garantiza una cantidad de
información suficiente para realizar análisis estadísticos robustos, para
conocer el perfil completo del paciente (8,9).
La metodología no invasiva moderna fue
desarrollada ya hace varias décadas, superando los sistemas iniciales que
requerían un catéter intra-arterial. Fue precisamente con el inicio de esta
técnica que se describió con más detalle el "síndrome de bata blanca"(1,10).
Un registro de MAPA se considera satisfactoriamente
analizable si cumple con una serie de criterios preestablecidos, como tener una
duración de 24 horas y alcanzar un porcentaje de mediciones exitosas. Por
ejemplo, en el Registro Español de MAPA (ABPM Registry), se requiere que al
menos el 70 % de las lecturas sistólicas y diastólicas programadas sean
exitosas, con al menos una medición de PA por hora. En el contexto de
investigación, algunas directrices sugieren lograr al menos 20 lecturas de
vigilia y 7 nocturnas. Sin embargo, análisis detallados, como los del estudio
IDACO, han demostrado que con 8 lecturas de vigilia y 4 nocturnas son
suficientes para estimar el nivel de PA ambulatoria, diagnosticar HTA
ambulatoria y evaluar el riesgo relativo de complicaciones cardiovasculares en
estudios epidemiológicos, aunque esto no aplica para la práctica clínica
individual (11,12).
Con respecto a esto, es necesario tomar en
cuenta que, para lograr un análisis estadístico de datos, más completo, que
garantice el comportamiento de curva normal, se logra con una mayor cantidad de
tomas de presión arterial, lo que hace lógico concluir que el estándar de tomas
cada 15 minutos en vigilia, y cada 30 minutos durante el sueño con un
cumplimiento de al menos el 70 % de las tomas programas, se asocia a un MAPA matematicamente
más robusto. Pero tomando en cuenta que el MAPA, habitualmente, en cualquiera
de las otras propuestas proporcionará más información que la toma aislada en
consultorio, o en automonitoreo ambulatorio de presión prterial (AMPA), quedará
a criterio del médico si los valores obtenidos son suficientes para hacer
diagnóstico o seguimiento adecuado del paciente (5,7,13). |